Liegey Muller Pons: la startup que ayuda a los políticos a llamar a la puerta correcta

La startup francesa Liegey Muller Pons, bautizada a partir del nombre de sus tres co-fundadores, pone la ciencia de datos al servicio de la estrategia electoral de mujeres, hombres y partidos políticos. Este enfoque viene directamente de los Estados Unidos, pero aún es poco conocido entre el público general en Francia, mientras que casi todos los candidatos en las elecciones presidenciales de 2017 lo utilizaron. A continuación le explicamos este proyecto pionero en Europa, respaldado por el programa de apoyo a las startups creado por OVH, .

La utilidad del «puerta a puerta» a través de las redes sociales

Durante el verano de 2016, antes del inicio de la campaña electoral por la presidencia, el CSA (Consejo Superior Audiovisual de Francia), que ya revisaba las normas relativas al tiempo de intervención de los candidatos, incluyó la «presencia digital» como criterio de evaluación del peso político de los candidatos (1). Esto sonaba como un reconocimiento oficial de la creciente influencia de internet en la vida política francesa.

Sin embargo, la campaña electoral estuvo marcada por la reaparición de un método que no tiene, a priori, nada de innovador: el «puerta a puerta». ¿Una técnica anacrónica? Realmente no, ya que datos y algoritmos permiten en la actualidad multiplicar la potencia de esta herramienta de conquista electoral.

Multiplicar, hasta el agotamiento, los comicios electorales por todo el país es ya una tradición a escala internacional, una tradición cuya eficacia es relativa, cuando se trata de ampliar la base electoral. Los medios de comunicación adoran comentar y, a veces, dramatizar sobre las cuestiones relacionadas con estas reuniones públicas, mientras que los candidatos políticos suelen dirigir las intervenciones a sus simpatizantes, explica la compañía Liegey Muller Pons. Exceptuando la campaña electoral de Emmanuel Macron, cuyos discursos han atraído a un número inusual de curiosos e indecisos, estos eventos constituyen ante todo una demostración de fuerza por parte de los pretendientes al puesto presidencial, así como un momento de comunión entre militantes de un mismo partido.

Si bien los debates televisivos han permitido a algunos candidatos ganar visibilidad en la recta final de esta carrera por la presidencia, la estrategia «puerta a puerta» fue, al parecer, el arma decisiva en la batalla. Este es al menos el punto de vista de Liegey Muller Pons, respaldado por un argumento de peso contundente: su participación en la campaña de Emmanuel Macron, candidato victorioso en las elecciones. En el libro «Porte à porte, réconquerir la démocratie sur le terrain» (Puerta a puerta, la reconquista de la democracia en el campo), publicado por Calmann-Levy en el año 2013, los tres asociados describen los experimentos realizados por los investigadores norteamericanos lan Gerber y Donald Green, que encontraron en la campaña puerta a puerta la estrategia número uno para elevar la participación electoral, dejando atrás el correo y las llamadas telefónicas.

El elector vecino: científicos de datos y algoritmos en busca de reservas de votos

«La técnica del puerta a puerta es la más eficiente cuando se trata de convencer a un elector indeciso, movilizar a un abstencionista o incluso modificar la opinión de alguien sobre un tema determinado.» El secreto, en un país como Francia, que cuenta con más de 67 millones de habitantes (y cerca de 47 millones de personas inscritas en las listas electorales), está en saber a qué puerta llamar para llegar a los electores estadísticamente susceptibles de convertirse en una reserva de voto. Es ahí donde los datos, o más bien el análisis llevado a cabo por los especialistas de la startup, entran en juego.

«Concretamente, trabajamos a partir de dos fuentes de datos open data: los resultados de las elecciones desde 1981, dispensados por el Ministerio del Interior de Francia a nivel de colegio electoral en 67 mil municipios franceses, y los datos socio-demográficos del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE), (edad, nivel de ingresos y de escolaridad, tasa local de desempleo, etc.). Para que esta información pueda ser explotable, debemos reajustarla hasta obtener datos coherentes, teniendo en cuenta que la misma se recoge a distintas escalas geográficas.» Con este fin, la startup es capaz de cartografiar toda Francia, municipio por municipio, indicando, para cada localidad, un índice de convicción según las ideas del candidato y un índice de abstención. Esto es posible mediante la utilización de modelos de predicción propios de cada proceso electoral. Existen dos propuestas de estrategia para los equipos en campaña: concentrar de forma prioritaria los esfuerzos en las localidades de abstencionistas y/o convencer a los indecisos, considerando qué margen de progreso es más interesante. El programa presenta además el perfil tipo del electorado objetivo (edad, ocupación, ingresos, etc.), y ofrece información sobre las dinámicas que influencian el voto. Solo queda llamar a las puertas para compartir ideas, convicciones, y experiencias políticas.

Movilizar la base militante mediante una plataforma web

Liegey Muller Pons acopla esta primera aplicación, llamada «Cincuenta + uno», que posibilita «la comprensión de las cuestiones propias de una región determinada, así como el análisis de la opinión pública local», con una herramienta de tipo CRM (Customer Relationship Management) que permite sacar partido de las tecnologías digitales con el fin de facilitar la organización de los activistas de la campaña electoral no solo en el campo, sino también online. «Además de compilar y clasificar los contactos (personas que, por ejemplo, serán invitadas a las reuniones o sesiones de formación organizadas por el candidato), la plataforma ayuda a movilizar a los activistas rápidamente mediante la preparación de itinerarios para los voluntarios, que sirven de guía para la actividad puerta a puerta a través de una aplicación móvil.» En general, se trata de aumentar la eficiencia y de ganar partidarios para la campaña, con el objetivo final de transformar simpatizantes pasivos en militantes activos. Un principio bien efectivo descubierto por los tres cofundadores durante sus estudios en la Universidad de Harvard en los Estados Unidos. «En 2008, dos días después de ofrecerse como voluntarios al introducir una dirección de correo electrónico en el sitio web de la campaña política de Barack Obama, se les reclutó para la operación puerta a puerta, sin la intervención de otro intermediario que no fuera la plataforma web.» Fue la primera vez que pensaron en utilizar estos métodos en Francia.

Los resultados hablan por sí mismos, a juzgar por las conclusiones de las elecciones en las que Liegey Muller Pons ha participado, desde el éxito de François Hollande en 2012 (donde trabajaron como voluntarios) hasta el triunfo de Emmanuel Macron en 2017. Pero hubo una victoria evidente para los promotores de la ciencia de datos en Francia, ya que todos los candidatos principales de las eleciones presidenciales de 2017 emplearon una variante de este tipo de software (2): la que desarrollaron Liegey Muller Pons (respaldada por el partido de Macron durante la campaña presidencial y utilizada durante las elecciones parlamentarias por más de 300 candidatos del Partido Socialista, algunos republicanos y los candidatos insumisos de Francia), o la que desarrolló su competidor norteamericano Nation Builder (empleada por François Fillon y Jean-Luc Mélenchon). Cuando todos evocan la necesidad de «cambiar el software político», de acuerdo con una vieja frase administrativa, es gracioso constatar un consenso en el uso de estas aplicaciones de estrategia electoral. Cabe destacar que, aunque Liegey Muller Pons brinda sus servicios a todas las sensibilidades políticas, se niega a trabajar con los partidos populistas.

¿Habría que preocuparse por el poder que estas herramientas ponen en manos de los candidatos? «No es magia: el éxito depende de tres ingredientes fundamentales: los datos, la técnica y el aspecto humano. Lo que marcó la diferencia para Emmanuel Macron fue el número de voluntarios que logró reclutar.» En realidad, esta solución solo democratiza y profesionaliza el trabajo de estrategas, expertos en campañas políticas... o de todo aquel que pueda permitirse el costo de este servicio. Una democratización a la que el cloud computing no es ajeno: «Cada vez hay más información disponible, el poder de la informática crece mientras que los costos del procesamiento y el almacenamiento de datos disminuyen. Hace unos años, habríamos tenido que invertir una gran cantidad de dinero en servidores. En la actualidad, alquilamos servidores en el Public Cloud de OVH, solo por el tiempo que necesitamos para realizar nuestros cálculos.»

Europa y las empresas en punto de mira

Muchas son las solicitudes de políticos provenientes de toda Europa, y Liegey Muller Pons ya ha trabajado en campañas en Alemania, Italia y España. Sin embargo, no solo los políticos se interesan en los servicios de esta compañía: recientemente, Liegey Muller Pons se asoció con el periódico francés Le Figaro, a fin de brindar la ciencia de datos también a los periodistas políticos. Inspirándose en los métodos empleados por los políticos, entre los clientes de Liegey Muller Pons, se encuentra la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), con una campaña de adhesión, al igual que compañías como Engie (especializada en la generación y distribución energéticas), que perseguía involucrar residentes locales en proyectos industriales tales como la construcción de una planta eólica.

Ganar las elecciones es una clara garantía de credibilidad para la solución Liegey Muller Pons. Solo resta convencer a los políticos para que utilicen las herramientas digitales a su disposición de modo que se mantengan en contacto con la población, y no exclusivamente durante las campañas electorales. La tecnología cívica trae consigo la esperanza, pero concretar esta promesa toma tiempo. En este sentido, Liegey Muller Pons tiene la ambición de restablecer la conexión entre políticos electos y sus ciudadanos para dinamizar la democracia y luchar contra el populismo.

Guillaume Liegey, Arthur Muller y Vincent Pons, los tres cofundadores de la startup.

Artículos relacionados (en francés):

(1) « Temps de parole : le CSA modifie les règles avant la présidentielle », publicado por Alexis Delcambre, el 30 de junio de 2016 en lemonde.fr

(2) « Comment le Big Data s’est invité dans la campagne présidentielle », publicado por Nicolas Richaud, el 19 de abril de 2017 en leschos.fr

Entrevista a Guillaume Liegey realizada por Vincent Georis en l’Echo.be : « Le meilleur conseil en politique, c’est le Big Data »

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