OVH apuesta (finalmente) por el escritorio virtual

Hace casi diez años que se habla del escritorio virtual como símbolo de la tecnología moderna. Y que cada año, o casi, predecimos su desembarco inminente en las empresas… sin que esto ocurra verdaderamente. Las buenas razones de utilizarlo —movilidad, seguridad, reducción de costo y flexibilidad— no han cambiado mucho, como tampoco las tecnologías subyacentes que, aunque no han evolucionado radicalmente, sí han mejorado gracias a la llegada de nuevos editores a este mercado, tales como VMware. Entonces, ¿por qué OVH ha esperado hasta 2016 para lanzar sus ofertas de Cloud Desktop y Cloud Desktop Infrastructure (VDI)? François Loiseau, arquitecto cloud principal del equipo que ha diseñado estas soluciones, responde a estas preguntas.

El cloud ha abierto el camino hacia el escritorio virtual

Para explicar el fracaso relativo del escritorio virtual, durante mucho tiempo hemos sentado en el banquillo de los acusados a la baja velocidad de la conexión a internet de las empresas. ¿Esta explicación sigue teniendo sentido en la actualidad? «No mucho —responde François—. Por una parte, el ancho de banda está aumentando: la fibra óptica llega lentamente pero con paso firme, y las soluciones alternativas se democratizan, desde el SDSL hasta la agregación de enlaces A/VDSL. Por otra parte, los avances de las tecnologías de compresión del flujo de video han permitido reducir el consumo de ancho de banda de los escritorios virtuales y, a su vez, aumentar la calidad de los mismos». Así podemos ver videos 4K en YouTube en un Cloud Desktop con una conexión de pocos Mbps. «Países muy bien conectados como Bélgica —continúa François— nos llevan un poco de ventaja en la utilización del escritorio virtual, pero hay que buscar en otra parte las razones por las que este todavía no atrae a todos».

En un recorrido por la historia de las innovaciones, surge una pista: «Para que una innovación encuentre su público, es necesaria la combinación de varios ingredientes: una tecnología que alcanza su madurez, un precio que se democratiza y usuarios suficientemente convencidos de las ventajas del producto como para cambiar sus hábitos. Estoy seguro de que la evolución de las tecnologías de la información a nivel empresarial a lo largo de estos últimos años ha creado un contexto más favorable para la adopción del escritorio virtual». Efectivamente, nos hemos acostumbrado a utilizar aplicaciones as a service, a alojar nuestros datos en el cloud y a acceder a ellos remotamente. La idea de trasladar el escritorio al cloud ya no es tan descabellada como hace unos años. «Siempre es más fácil ver las cosas con claridad con unos años de retrospectiva, pero reconozcamos que era osado creer hace 8 o 10 años que algunos se verían tentados de enviar su escritorio —¡su herramienta de trabajo diaria!— al cloud»; que, en aquel momento, todavía era muy difuso. «Había que ir poco a poco, paso a paso». De hecho, la elección del nombre «Cloud Desktop» para la oferta de escritorio virtual de OVH no viene de la nada: «La noción de cloud se ha integrado en nuestras costumbres, imprime en el imaginario colectivo la idea de más sencillez, flexibilidad… Así que era lógico hablar de Cloud Desktop en lugar de escritorio virtual». A lo que François añade que, en un momento en el que lo fundamental de las aplicaciones se encuentra en internet, produciendo interacciones entre contenidos que, a su vez, están alojados en servidores, tener el escritorio en el cloud es, en definitiva, bastante lógico: «Seguir trabajando desde una PC local es trabajar al margen de internet».

Más información sobre la solución Cloud Desktop de OVH

¿Qué distingue al Cloud Desktop de OVH?

Una herramienta adaptada a las nuevas formas de trabajo que no solo permite acceder a los datos y aplicaciones, sino al entorno completo

Sobre la cuestión del escritorio del futuro, se han hecho predicciones, que no siempre coinciden. Sin embargo, todas destacan un punto esencial: las nuevas tecnologías van a seguir provocando conmociones, si no el trabajo en sí mismo, al menos la relación que mantenemos con él. Prueba de ello es este discreto desplazamiento semántico: «trabajo» designa cada vez menos el lugar en el que pasamos la jornada y más lo que producimos gracias a las herramientas —principalmente digitales— que tenemos a nuestra disposición y la posibilidad de estar en contacto con todo el mundo, en cualquier momento y lugar. Esto hace referencia, evidentemente, a las herramientas colaborativas, las aplicaciones propias que han migrado al cloud, la videoconferencia… y todo aquello que ha posibilitado el auge de la movilidad en el trabajo y el teletrabajo. «El escritorio virtual es la siguiente de esas herramientas». Y, lo que es aún mejor, permite reunirlas y desplegar todo su potencial.

Hasta el momento, el trabajo móvil o desde el domicilio describía la posibilidad de acceder de forma remota a la mayoría de las aplicaciones utilizadas en la oficina, así como a los datos previamente sincronizados con un espacio de almacenamiento en el cloud. Las aplicaciones móviles y web permiten, a su vez, acceder a esos mismos datos y herramientas (al menos a las funcionalidades esenciales) desde un smartphone o un tablet. «Práctico y suficiente en algunos casos, pero no en todos. ¿Nunca ha lamentado no poder disponer a distancia de su entorno de trabajo tal cual, sus aplicaciones con los shortcuts y las reglas que haya configurado para ser más eficiente, el documento que estuviera editando que creía haber guardado, el navegador con las ventanas abiertas con sus últimas búsquedas…? Este es el cambio de paradigma que ofrece el escritorio virtual: ya no bastará con acceder a sus herramientas y datos a distancia. Podrá llevar con usted su entorno de trabajo completo, tal como lo haya personalizado para ser más productivo». ¿Podemos llegar a decir que el trabajo a distancia era hasta ahora un parche? «Hemos abusado del término «movilidad», y quizás ahora haya que buscar superlativos para expresar las posibilidades del escritorio virtual, es decir, la supermovilidad, la hipermovilidad, la ubicuidad... en pocas palabras, el hecho de estar en cualquier lugar como en la oficina».

"Ya no bastará con acceder a sus herramientas y datos a distancia. Podrá llevar con usted su entorno de trabajo completo, tal como lo haya personalizado para ser más productivo."

Seguridad: el argumento que debería convencer a las empresas

Si bien el hecho de poder acceder desde cualquier lugar y desde cualquier dispositivo conectado a un puesto de trabajo único es garantía de confort y productividad, esta no es la única ventaja del Cloud Desktop. La seguridad es otra ventaja fundamental. «Como en otras ocasiones, nuestro servicio debe mucho a la aparición de una necesidad interna de OVH. En este caso, se trataba de proporcionar a los desarrolladores máquinas Windows en las que pudieran ser administradores, pero sin poner en riesgo el sistema informático de la empresa». Disponer de un escritorio virtual que haga las veces de sandbox, compartido entre los trabajadores de una empresa, para realizar pruebas o abrir sin miedo archivos adjuntos dudosos es un posible uso. Pero el aporte del Cloud Desktop en materia de seguridad es más amplio. «Cuando se utiliza una PC pública, o cuando uno de los trabajadores de la empresa utiliza su propio equipo (BYOD), siempre hay riesgo de que las claves introducidas para conectarse a las herramientas de la empresa sean interceptadas. De ahí el interés de conectarse al escritorio virtual para trabajar en él en total seguridad: la autenticación y la navegación se realizan a través de una conexión codificada, y es muy fácil, desde el móvil por ejemplo, restaurar la contraseña que permite conectarse al escritorio virtual una vez que se ha terminado de trabajar».

Hemos abusado del término «movilidad», y quizás ahora haya que buscar superlativos para expresar las posibilidades del escritorio virtual, es decir, la supermovilidad, la hipermovilidad, la ubicuidad... en pocas palabras, el hecho de estar en cualquier lugar como en la oficina.

El escritorio virtual: el fin para la ley de Moore

La flexibilidad y la reducción de costos son argumentos recurrentes entre los partidarios del escritorio virtual. «Y con razón —confirma François—. A veces varios miembros de un mismo equipo utilizan de forma ocasional aplicaciones costosas. En este caso, en lugar de adquirir una licencia para cada puesto, se puede optar por un Cloud Desktop, instalar en él esas aplicaciones y brindar acceso a todos. De hecho, trabajamos en la multisesión con esta perspectiva». El ejemplo de los trabajadores en prácticas y estacionales es igualmente elocuente: «En lugar de invertir en hardware nuevo, puede conceder una renovada juventud a una máquina obsoleta gracias al Cloud Desktop. El puesto de trabajo físico ya solo sirve para acceder al escritorio virtual a través de un simple navegador o un cliente de escritorio. La potencia de cálculo y la memoria RAM necesarias para ejecutar las aplicaciones se encuentran en el servidor que aloja el escritorio virtual, al igual que el almacenamiento de los datos. Esto permite ahorrar la batería de los dispositivos durante el desplazamiento, pero, sobre todo, la empresa ya no necesita invertir en hardware que tendrá que amortizar, ya que una miniPC (tipo Wyse o NUC) es más que suficiente. Los costos son mucho más previsibles para las empresas, y la obsolescencia de las máquinas existentes, que durante mucho tiempo ha estado dictada por la ley de Moore, se retrasa varios años, ¡incluso decenios!».

Por supuesto, las aplicaciones propias seguirán siendo cada vez más potentes y consumirán cada vez más recursos, que aprovecharán las próximas evoluciones de los procesadores. Pero el mejoramiento de los escritorios virtuales se hace de forma indolora para las empresas: solo unos clics bastan para mejorar la configuración del Cloud Desktop, con posibilidad de migrar los datos. «Al fin y al cabo, aplicamos a los puestos de trabajo el mismo principio que el popularizado por los editores de software. Más que invertir en una licencia, costosa que caduca enseguida, ofrecemos un modelo de suscripción sin compromiso de permanencia que permite disfrutar siempre de la versión más actualizada, semejante a lo que ofrecemos con Office 365, SharePoint o Exchange (opciones complementarias de la oferta de Cloud Desktop)». Sobre el papel, optar por el escritorio virtual es una decisión racional donde las haya. Quedan por derribar los últimos muros psicológicos, como el apego a la PC. «Si le sirve de consuelo, siempre será necesario un equipo físico para acceder al Cloud Desktop. Un aparato donde pegar los post-its. Pero no puedo garantizarle que dentro de 10 años seguirá siendo una PC, ya que en la actualidad se venden más smartphones que máquinas…». Laurent Decool, jefe de producto de la solución Cloud Desktop, añade: «Dígase a sí mismo que, hoy en día, el primer hotelero mundial no tiene hoteles, y el grupo de vehículos con conductor más importante no tiene ningún vehículo. ¿Por qué, para tener éxito, habría que llenarse de máquinas que administrar, mantener y renovar, mientras que lo más importante en nuestra época no es la posesión de los dispositivos, sino su uso?».

Descubra la solución Cloud Desktop de OVH

Contrate su Cloud Desktop a partir de $9,99/mes.

Mi cuenta de clienteContact SalesWebmail OVHcloud Blog

¡Bienvenido/a a OVHcloud!

Identifíquese para contratar una solución, gestionar sus productos y servicios, y consultar sus pedidos

Conectar